Entendiendo limpio e inmundo Frecuentemente se nos ha dicho que desde que el Mesías vino, somos libres de comer cualquier cosa que deseemos, y que no estamos ligados por nin-guna de las leyes de alimentación de las Escrituras.
De hecho, una de las formas a través de la historia en que los judíos fueron llamados a provar que ellos estaban verdaderamente convertidos al Cristianismo (y no solo pretendiendo por rezones de ventaja personal) fué por comer carne de puerco. Incluso llegó a ser tradición comer jamón en la Pascua para celebrar el “triunfo de Cristo sobre las antiguas formas judías”.
Pero esta idea esta muy lejos del espíritu de Yahshua el Mesías ó de sus primeros seguidores que escribieron el Nuevo Testamento.
Pero, ¿No declaró El que todos los alimentos son limpios?
Esta es una creencia ampliamente difundida que hace resaltar el gran inherente peligro en contruir doctrinas basadas en traducciones al español.
Una version popular de Marcos 7:18-19 se lee:
La palabra para “purgando” es la palabra de la cual obtenemos “catarsis”—esto es, vaciando. En otras palabras, el cuerpo se limpia por sí mismo naturalmente. “Catarsis” puede significar “limpi-eza”, pero esto no cabe en el contexto gramatical. La frase completa “añadió, declarando puros los alimentos”, ¡No se encuentra en ningún lugar en el original! Si El quiso contraducir la previa instrucción, entonces él fué, por su propia medida, alguien de muy poca consecuencia:
Cuando Pablo dice cosas como: “nada hay inmundo”(Ro. 14:14) ó “Porque uno cree que se ha de comer de todas cosas” (Ro. 14:2), tenemos que recordar que cada escritura debe ser tomada dentro de los parámetros establecidos por las primeras escrituras. Mucho de lo que él dijo acerca de ali-mentos tuvo que ver con carne ofrecida a los ídolos, de todas formas, carne inmunda. Ellas para empezar no fueron incluso consideradas alimento, así que ellas ya habían sido excluidas de la pregunta. Lo que él dijo tiene que caber con el resto de las Escri-turas, especialmente los cinco libros de Moisés:
Simón Pedro, uno de los seguidores más cercano a Yahshua, tuvo una vision en la cual un lienzo lleno de todo tipo de animales, limpios e inmundos, descendían del cielo. Le fué dicho, “Levántate, Pedro, mata y come.” (Hch 10). Cuando él se opuso, le fué dicho, “Lo que Yahweh limpió, no lo llames tú común.” Así que significa que Yahweh limpió todo tipo de alimentos después de todo, ¿Correcto? ¿Podemos nosotros ahora comer cualquier cosa sin estar preocupados acerca de viejas regulaciones?
Ese no es el mensaje que Pedro obtuvo de esta vision. De hecho después de que la misma cosa había pasado tres veces, estando él todavía perplejo acerca de lo que esto podría significar. (v. 17) El supó sufucientemente bien las Escrituras para saber lo que no significaba, pero, ¿Qué era lo que significaba? La respuesta llegó inmediatamente. Algunos hombres gentiles estaban en la puerta de la casa donde él estaba hospedado, y cuando Pedro les dijo la historia de lo que había pasado, él hizo claro que el único significado que él había recibido era:
¡Era gente, no comida, lo que a Yahweh le interesaba! (Vea 1 Corintios 9:9-10.) El lienzo de animales inmundos fué solo una ilustración.
Ahora, hay mucho que decir de los beneficios físicos de la dieta que Yahweh prescribió:
Pero las razones de higiene no siempre explican el porque él dió estas leyes. Los sacerdotes que traba-jaban en el Templo debían de tener un doctor a la mano debido a los problemas estomacales a los que ellos incurrían por comer demasiada carne, aunque ellos estaban obedeciendo a Yahweh por hacer esto.
Ultimadamente, “El reino de Yahweh no es comida ni bebida, sino justicia y paz y gozo por el Espíritu Santo.” (Romanos 14:17) Yahweh no esta interesa-do en lo que nosotros comemos sino en lo que noso-tros aprendemos de ello. El punto principal de las leyes de alimentación es lo que ellas nos enseñan. Ahora, esto no invalida los mandamientos literales.
Así que, ¿qué tipo de cosas podemos aprender?
Los animales limpios deben tener ambas cosas, pezuña hendida y son rumiantes (Lev 11), como la vaca, oveja, cabra o venado. Una pezuña hendida hace a un animal que tenga pie firme. Las tres festividades anuales en las que se caminaba a celebrarlas, son literalmente llamadas “tres pies” (o piernas) en hebreo. (Ex 23:14) Una pieza de mueble de tres piernas es la estable. Si nosotros seguimos el calendario de Yahweh en lugar del de hombre, nosotros tendremos estabilidad. Nuestro “caminar” también significa la forma como vivimos nuestra fe.
Un cerdo, por el otro lado, tiene una pezuña hendida y por eso parece limpio por fuera. Su “caminar” puede parecer maravilloso, peor él comerá cualquier cosa y no puede pasar las impurezas de su cuerpo debido a que no suda. Es una figura de tomar indiscriminadamente cualquier “viento de doctrina”, sea de Yahweh ó de hombre. Por lo tanto nosotros no comemos carne de cerdo.
Una de las rezones explícitas del porque Yahweh dió a Israel sus instrucciones fue para que nosotros aprendieramos a “discernir entre lo santo y lo profano, y entre lo inmundo y lo limpio;” (Lv. 10:10; 11:46-47)
Esto no solo se refiere al alimento. Uno de los ejemplos más profundos de estar impuro fue la enfermedad de lepra. Cada vez en la Escritura que nosotros vemos a alguien específicamente atacado por esta aflicción (Miriam, Giezi criado de Eliseo, y el rey Uzías), él o ella habían deseado una posición a la cual él o ella no habían sido asignados. Así que, estar ritualmente impuro es una figura de ser egoísta. Otros tipos de impurza ritual para las cuales de algún modo envuelven actividades necesarias en este mundo tales como tocar muerte o corrupción. (Lv. 5:2; Lv. 11-15; Nm. 19; Dt. 23:14)
Del mismo modo, una elección de gusto egoísta no puede por sí misma ser un pecado, pero es un camino que nos lleva lejos del amor del uno al otro, lo cual es vida tal como Yahweh lo define. Así que es algo para ser evitado—una plaga para nuestras almas.
Como vemos en el Sermon del Monte, a lo últimoYahshua no disminuye los mandamientos; más bien los hace más estrictos. Los Apóstoles hicieron lo mismo. Cuando decidían las reglas para los nuevos creyentes que estaban regresando de entre los gentiles a Yahweh, ellos consideraron cuatro indispensables prohibiciones.
La palabra “ahogado” fue usada específicamente para cualquier animal matado sin haber sido desangrado, pero con la connotación más amplia de cualquier cosa no matada de acuerdo a las practicas judías. Aunque Moisés solamente dijo que la sangre debe ser removida, los Apóstoles fueron más lejos y dijeron a los gentiles que debían comer solamente lo que es kosher de acuerdo a los estándares judíos. Esto fue tal que judíos y gentiles podían empezar a compartir las mismas mesas de alimentos, ya que los judíos, de quienes estos gentiles necesitaban aprender a como vivir una vida santa, no comerían de una mesa donde alimetos inmundos serían comidos. Cualquier argumento posterior es un punto de discussion. Todo aquél que acepta al Mesías es ahora parte del bien público de Israel (Efesios 2:12), así, el pacto hecho con Israel para toda sus generaciones aplica a todos nosotros:
En otras palabras, “Tu cuerpo es el Templo de el Espíritu Santo.” (1 Co. 6:19) Lo que hacemos con él es importante; nosotros no podemos solamente espiritualizarlo. El quiere ambas cosas de nosotros: “las pezuñas hendidas, y que rumian”, no escoger entre la letra y el espíritu de su instruccion, como muchos han hecho, pero que seamos entre aquellos quienes hacen ambas cosas, “creen y son celosos de la Torá” (Hch. 21:20), “los cuales guardan los mandamientos deYHWH, y tienen el testimonio de Yahshua el Mesías.” (Ap. 12:17).
“…¿No entendéis que todo lo de fuera que entra en el hombre, no le puede contaminar? Porque no entra en su corazón, sino en el vientre, y sale el hombre a la letrina, y purga todas las viandas.”
Sin embargo el griego del cual fué traducido realmente dice: “…porque no entra en su corazón pero en su estómago y va a la letrina, purgando todos los alimentos.”
“De manera que cualquiera que infringiere uno de estos mandamientos muy pequeños y así enseñare a los hombres, muy pequeño sera llamado en el reino de los cielos.” (Mat 5:19a,)
No, Yahweh no cambió su mente. El todavía con-sidera comer carne de cerdo abobinable (Isa. 65:4; 66:17) Yahshua ni siquiera estaba hablando acerca de los diferentes tipos de alimentos en Marcos 6. Lo que él dijo es claro; él explica en el siguiente versí-culo que el himbre no tiene que comer alimentos impuros con el fín de ensuciar-se; ellos ya estan sucios por lo que está en sus corazones. Obteniendo en el sistema de uno un poco de suciedad por no lavarse las manos (lo cual es lo que empezó el argumento en primer lugar) es tan poco comparado con eso, que esto básicamente es un chiste.
“¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es poque no les ha amanecido.” (Isaías 8:20)
¿No le fué dicho a Pedro que comiera animales inmundos?
“Entonces Pedro, abriendo su boca, dijo: En verdad hallo que Dios no hace acepción de personas;” (v. 34)
“Si oyeres atentamente la voz de Yahweh tu Elojim, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad, de las que envié a los egipcios, te enviaré a ti; porque yo soy Yahweh tu Sanador.” (Ex. 15:26)
En una manera real, “nosotros somos lo que comemos”. Efectivamente, comer sangre ha sido enontrada la causa de muchos tipos de cancer. El peligro de triquinosis por comer carne de puerco es bien sabido. Los mariscos son realmente venenosos en diversos meses del año. Nosotros podemos seguir y seguir. Así que, sí; hay definitivamente razones higiénicas para comer alimentos limpios como la Biblia los define.
“…hipócritas! Porque diezmáis la menta y el eneldo y el comino, y dejasteis lo que es lo más importante de la ley: el juicio y la misericordia y la fe; esto era necesario hacer, y no dejar lo otro. (Mateo 23:33)
Yahshua dijo que nos enfocáramos en lo que es más importante, pero nosotros no aprendemos mucho de lo que no hacemos. Pero Yahweh constantemente reitera de que nosotros debemos “hacer y cumplir” las cosas que El ordenó—no solo “aparentar”, pero encontrar el profundo significado detrás del amoro-so mandamiento de Nuestro Padre Celestial. Es un regalo que El nos dió para ayudarnos a conocele major. ¿Queremos realmente rechazar tal regalo?
Aprendiendo a hacer distinciones
“…que se aparten de las contaminaciones de los ídolos, y de fornicación, y de lo ahogado, y de sangre” (Hch. 15:20).
Una carne puede ser limpia y todavia no ser kosher (la cual significa “acceptable” ó “appropriate”). El pollo es una carne “limpia”, pero si su sangre no es removida, este todavía no pueder ser comido, ya que nosotros no podemos comer animales con su vida (literalmente, alma) todavía en ellos. (Gn. 9:4), y “el alma (o la vida) de la carne en la sangre está;” (Lv. 17:11)
“…Yo soy vuestro Elojim, que os he apartado de los pueblos. Por tanto, vosotros haréis diferencia entre animal limpio e inmundo, y entre ave inmunda y limpia; y no ensuciéis vuestras personas en los animales, ni en las aves, ni en ninguna cosa que se va arrastrando por la tierra, las cuales os he apartado por inmundas. Habéis, pues, de serme santos, porque yo YHWH soy santo, y os he apartado de los pueblos, para que seáis míos.” (Lv. 20:24-26)